SINOPSIS:
Oliver Cromwell es un acaudalado terrateniente y un antiguo político. Repugnado por las políticas del Rey Carlos I, planea irse con su familia al Nuevo mundo, pero justo antes de su salida, las peleas políticas y de religión desembocan en la Guerra Civil Inglesa. El Rey Carlos necesita dinero para poder combatir a los escoceses e irlandeses en las guerras para el control de las Islas Británicas. El parlamento de Inglaterra no apoyará nuevos impuestos para sufragar estas guerras a menos que el rey acuerde convertir el régimen inglés en una monarquía constitucional. Convencido del Derecho Divino de los Reyes, Carlos lo rechaza. Cuando intenta arrestar a cinco miembros del parlamento (entre los cuales no estaba Cromwell, como señala equivocadamente el film), estalla la guerra en Inglaterra, parlamentaristas contra realistas, ambos lados convencidos de tener a Dios de su parte.
Cuando las fuerzas parlamentarias, en las cuales Cromwell es oficial, se demuestran inefectivas, éste reorganiza el ejército y pronto la lucha se inclina a su favor. El rey Carlos entonces llega incluso a pedir ayuda de las naciones Católicas las cuales desconfían porque los seguidores del Rey son protestantes en su mayoría. Carlos I es finalmente derrotado; hombre valiente a su manera, sigue rechazando las exigencias de Cromwell y sus socios por un sistema de gobierno en el cual el parlamento tiene mucho más que decir en la política del país que el monarca. Es imposible hacer cambiar a Carlos en su posición, por lo que Cromwell y sus aliados lo juzgan por traidor. Es encontrado culpable y sentenciado a muerte. Carlos se enfrenta valientemente a su ejecucuón e incluso sus más fervientes críticas están movidas por su dignidad.
Cromwell celebra la muerte del depuesto Rey. Sin embargo, el parlamento es tan incapaz como el Rey de dirigir completamente el rumbo del país, por lo que se fuerza a Cromwell a realizar un golpe de estado. Cromwell obtiene un gran apoyo al golpe y diseña un gobierno estable para el país. Poco tiempo después de la muerte de Cromwell, Carlos II, el hijo del Rey Carlos el ajusticiado, se reestablece en el trono de Inglaterra: "Que nunca ocurra de nuevo".
REPERCUSIÓN HISTÓRICA:
Mientras en el continente europeo se estaban tirando los trastos a la
cabeza en la Guerra de los treinta años, las islas británicas parecían disfrutar de algo parecido a la paz. En
1603 Isabel I muere sin descendencia y la corona inglesa pasa a Jacobo VI, rey
de Escocia. Se produce por vez primera la unificación de todos los reinos de
las Islas Británicas. Cuando muere en 1625, el país es próspero y no parece
haber problemas en el horizonte. Sin embargo, la torpeza de Carlos I al querer
involucrar a su reino en la guerra antes indicada consiguió que diecisiete años
después todo estuviera patas arriba y el país envuelto en una serie de Guerras civiles.
En el año 1642 dio comienzo la Primera Guerra Civil Inglesa. Cuando terminó en 1646, el rey había sido
tomado prisionero. En 1648 estallaría la Segunda Guerra Civil Inglesa y un año después el resultado
era que Inglaterra había dejado de ser una monarquía y se había convertido en
una república. En 1649, estalló la Tercera Guerra Civil Inglesa y a su finalización en 1651, una gran
parte de la población católica de Irlanda había sido masacrada, pero un hombre
estaba en su camino de llegar por fin al poder absoluto: Oliver Cromwell.
"Cromwell" fue estrenada en 1970. Está protagonizada por Richard Harris,
mientras que su antagonista, el rey Carlos I, es interpretado por Alec Guiness.
Las actuaciones de ambos son bastante buenas y creíbles en sus papeles. Harris
borda a un colérico Cromwell y Guiness a un flemático Carlos. En líneas
generales la película es bastante interesante, pero si uno conoce algo de dicha
guerra civil notará enseguida que la producción se toma muchas licencias
históricas, cuando no descaradas invenciones.
La película se centra en la Primera Guerra Civil Inglesa, e inicialmente nos
muestra el origen de la misma cuando el Rey decide saltarse a la torera el
mandato del Parlamento y recaudar más impuestos. Los parlamentaristas temen que
eso pueda indicar que el Rey se está convirtiendo en un monarca absoluto y de
que pueda volver a abrazar el catolicismo por influencia de la reina. Así que
la guerra estalla.
El primer enfrentamiento que sale es la Batalla de Edgehill. En
esta batalla se ve como algunos de los líderes parlamentarios quieren llegar a
un acuerdo antes de comenzar a pelear (algo parecido a lo que se ve en "Braveheart"). En el lado realista, los mandos están confiados, y destaca
entre ellos el Príncipe Rupert (Timothy Dalton) con su perrito. Pero evidentemente Cromwell no está por la labor de dialogar y arenga
a sus tropas para la lucha. Lo malo es que la batalla acaba en derrota
aplastante para los parlamentarios. Históricamente fue un empate pues si los
parlamentarios hubieran sido derrotados la Guerra Civil habría terminado allí
mismo.
Después de eso, los parlamentarios se retiran a lamerse sus heridas. Cromwell
se da cuenta de que la solución consiste en que los parlamentarios tengan su
propio y disciplinado ejército. Así que forma lo que se conocerá como el New Model Army. Aquí la película
desbarra con respecto a la historia. El New Model Army lo crearon Cromwell y
sir Thomas Fairfax. De hecho, éste último fue el comandante en jefe del
ejército parlamentario, y no Cromwell como se ve en la película. Y otro error
de la cinta es que los soldados realistas van de rojo, cuando históricamente
era el New Model Army el que iba de rojo y sus oponentes de azul. El color rojo
fue elegido porque era el más barato en el tinte y porque tenía la ventaja de
disimular la sangre. Es el origen de la típica casaca roja del ejército inglés
que será usado en campaña hasta el siglo XIX.
En la película no se explica muy bien el porqué, pero a pesar del éxito inicial
de Edgehill la guerra comienza a ir mal para los realistas. Eso se resume en
una escena en la que vemos a un agitado y descompuesto Príncipe Rupert explicar
al rey Carlos que han sido derrotados en Marston Moor. Fue una de las mayores meteduras de pata cometidas por un general en
un campo de batalla. Y fue el punto de inflexión en dicha guerra. Sólo era
cuestión de tiempo el que fueran derrotados.
La última carta que jugó Carlos se perdió en la Batalla de Naseby. Fue
una jugada desesperada y como tal falló. En esta batalla vemos a un colérico
Cromwell liderando a los parlamentaristas contra los realistas. Como he
indicado antes, el general en jefe era Fairfax y Cromwell sólo era un
comandante de caballería. Además, en Naseby el ejército realista era la mitad
de grande que el ejército parlamentario. Todo lo contrario que vemos en la
pantalla. Aun así, impresiona bastante las formaciones de piqueros y las cargas
de caballería. Una curiosidad. Las escenas de batalla están rodadas en Navarra
y los soldados que hacen de extras son en su mayor parte soldados españoles.
Después de Naseby aún queda una hora de película. Esta discurre mostrándonos la
estancia de Carlos I como prisionero del parlamento, de sus intrigas para
levantar un nuevo ejército (la Segunda Guerra Civil Inglesa) y finalmente como
momento culminante, su juicio donde se produce el enfrentamiento crucial entre
los dos hombres y se discute si un soberano tiene derecho divino o no sobre sus
súbditos. Carlos es declarado culpable de traición y condenado a ser
decapitado. Tras un excelente secuencia que nos muestra la ejecución pública de
Carlos, Cromwell decide retirarse (en realidad se fue a combatir a Irlanda)
pero la situación política aún está lejos de estabilizarse por la ineficacia de
los parlamentarios. Cromwell es urgido por sus partidarios a volver a Londres y
con un discurso ante el Parlamento exalta los valores del pueblo al mismo
tiempo que les echa en cara el que no han podido gobernar correctamente. Así
que da un golpe de estado y disuelve el Parlamento. De esta forma vemos que
Cromwell se ha convertido en aquello contra lo que luchó. La película termina
con Cromwell sentado en el trono del Parlamento y luego un plano de su tumba en
la que yace investido como Lord Protector mientras un narrador nos describe que
gobernó como tal durante cinco años.
Quizás la mayor virtud que tiene esta obra también sea su principal defecto.
Como he indicado Harris hace un buen papel como Cromwell, y lo malo es que la
película se centra y glorifica tanto dicha figura histórica que parece que la
Guerra Civil Inglesa la gana él solito. El grado de glorificación es tal que al
personaje de Cromwell no sólo le quitan las verrugas, sino que le hacen un
demócrata de toda la vida. Aunque es entendible si tenemos en cuenta que le
tiene que dar la réplica a un absolutista Alec Guiness.
Personalmente creo que Ken Hughes, el director, trato de emular los
enfrentamientos dialécticos de otra película anterior que tuvo bastante éxito.
Se trata de "Un hombre para la eternidad" en el que Tomas Moro (Paul Scofield)
se enfrentaba a Enrique VIII (Robert Shaw). Por ello Hughes hace que Cromwell
sea un líder parlamentario desde el principio, para así mostrar cuanto antes
las discusiones con el rey. Evidentemente, al ser Cromwell el bueno de la
película no vemos casi nada de su lado oscuro. Cromwell era un fanático
religioso que incluso llevo a cabo una guerra de exterminio contra la población
católica de Irlanda. Y los británicos no debieron de acabar muy convencidos de
su forma de gobernar, porque el Reino Unido no ha vuelto a ser una república
desde entonces.
En resumen, una interesante película que te anima a leer algo sobre ese período
de la historia.
TRAILER:



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