RECOMENDACIÓN:
SINOPSIS:
Esta película
biográfica narra las acciones que George S. Patton, general del Ejército de los
Estados Unidos, realizó durante la Segunda Guerra Mundial.
El filme muestra a un hombre extravagante, carismático, severo, perseverante,
romántico, quien basaba sus exitosas estrategias en las historias de guerras
antiguas, y creía ser las reencarnaciones de un mariscal de Napoleón y de un
guerrero cartaginés.
Es personaje corre a
cargo de George C. Scott, dando inicio la película con el controvertido
discurso que, según los historiadores, impartió el general a los soldados antes
de ir a la guerra.
El carácter altivo de
Patton hace que hasta los altos dirigentes nazis le teman ya que, entre otras
muchas hazañas, ha conseguido vencer en el norte de África al poderoso mariscal
alemán Erwin Rommel. De este modo comienza a adentrase por toda Europa con sus
tropas logrando cada vez más prestigio gracias a sus victorias.
REPERCUSIÓN HISTÓRICA:
Franklin Schaffner es uno de esos directores que a lo largo de su
carrera realizaron muy pocas películas, pero dejaron una huella indeleble en el
séptimo arte. De la lista de sus catorce películas hay dos que enseguida llaman
la atención. Una es "El planeta de los simios", la otra es "Patton".
Ambas tienen
en común el haber creado iconos cinematográficos fácilmente identificables por
la sociedad. En la primera tenemos a Charlton Heston arrodillado frente a la
Estatua de la libertad en uno de los mejores alegatos antibelicistas que se han
mostrado en una pantalla. En la segunda tenemos esos 6 minutos de impactante
discurso inicial de George C. Scott con la bandera norteamericana al fondo.
La película fue estrenada en 1970, en plena Guerra de Vietnam. Lo más curioso es que fue vista simultáneamente como
burda propaganda belicista y como panfleto pacifista. Los primeros recalcaban
la frases que recita Patton: -All real Americans love the sting of battle...
That's why Americans have never lost, and will never lose a war... because the
very thought of losing is hateful to Americans -, o mostrándolo como si
fuera el último de los héroes románticos (en una escena se dice de él es una
especie de Don Quijote). Los segundos incidían en que Patton era
presentado, no como un héroe, sino como una especie de psicópata egocéntrico
con ínfulas de poeta que sólo era feliz en la guerra y que creía en la
reencarnación.
Veinticinco años después de su estreno la controversia sobre película
renació, pero esta vez de la mano del director Oliver Stone. Al parecer,
"Patton" era la película favorita de Nixon y quiso utilizar algunas
imágenes en su película biográfica sobre dicho presidente. Según Stone,
"Patton" era una incitación directa al genocidio y
la consideraba una de las dos películas más influyentes sobre la historia
norteamericana porque inspiró a Nixon el bombardeo sobre Camboya y Laos. Lo
malo del alegato de Stone es que en su opinión la segunda película más
influyente pero en sentido positivo, era su "JFK" (lo que demuestra
que la modestia es una virtud de la que carece Stone). El caso es que al final
Stone se quedó sin "Patton" porque el propio George C. Scott se negó
en redondo a permitir el uso de cualquier escena de la película.
El guión de "Patton" era inicialmente de Francis Ford Coppola,
pero posteriormente se tuvo que añadir a Edmund H. North. Al parecer Coppola
estaba creando un personaje demasiado grandioso y North tuvo que devolverle a
la tierra. Para realizar su trabajo, ambos se basaron en la biografía del General Patton escrita por Ladislas Farago y en las memorias del general Omar Bradley, que incluso llegó a ser asesor técnico de la producción. La historia
base, aunque auténtica, es arquetípica: héroe que consigue una proeza, cae en
desgracia, vuelve a levantarse realizando una proeza mayor y vuelve a caer en
desgracia.
La cinta tiene el mérito de intentar penetrar en la psicología del polémico
personaje y no quedarse tan solo en un muestrario de sus hazañas. Hay
secuencias en las que vemos a un Patton intimista y abstraido por sus poemas y
su forma de ver la vida, autoconsiderándose como un anacronismo en un mundo
demasiado tecnologizado. Como un antiguo guerrero-poeta medieval cuya armadura
y montura es un tanque en lugar de un caballo.
Desde el punto de vista histórico la película nos va a mostrar las
principales luces y casi todas las sombras del más famoso general
norteamericano de la Segunda Guerra Mundial. Al comienzo vemos como Patton toma el mando del
desmoralizado ejército norteamericano en África del Norte tras su derrota en el paso de Kasserine. Su segundo al mando es Omar
Bradley (un soberbio Karl Malden). Patton comienza a demostrar sus rarezas pero
también sus dotes de mando y así conduce a los norteamericanos a la victoria en
la batalla de el Guettar. Probablemente es la secuencia
bélica más espectacular de toda la película. En ella vemos un asalto frontal de
los tanques e infantería alemana contra las posiciones estadounidenses, algo bastante
aproximado a lo que ocurrió inicialmente. Lo que no se nos muestra es la
segunda parte, cuando Patton contraatacó, y su rendimiento no fue precisamente
bueno. Pero lo cierto es que los norteamericanos habían ganado su primera
batalla contra los alemanes.
Seguidamente, Patton participará en la invasión de sicilia y allí es cuando llegamos a la
culminación de su enfrentamiento con Montgomery (interpretado por Michael Bates). Patton no duda
en usar las fuerzas al mando de Bradley para entretener a los alemanes en una
costosísima lucha por el interior mientras el va tomando ciudades a los alemanes.
Es aquí donde se le ordena que no tome Palermo, pero él la toma y entonces
pregunta ¿Se la devuelvo a los alemanes? Lo cierto es que esa
frase la dijo, pero en la ofensiva de las Árdenas y refiriéndose a una villa,
no a una ciudad. Y es justo en ese momento de gloria cuando comete el peor
error de su vida. Golpea a un soldado que ha sido ingresado por "fatiga de
combate".
Eisenhower obligó a Patton a disculparse ante todo su ejército y luego le
relevó del mando. Los alemanes no se podían creer un general victorioso pudiera
ser apartado del mando por la "nadería" de pegar a un soldado y por
el escándalo montado por la prensa y la opinión pública. Eso es lógico si
tenemos en cuenta que tipo de "opinión pública" hay en las dictaduras.
Pero Patton todavía resultaba útil aunque no dirigiese tropas. Fue una de las
piezas clave en la "Operación Fortitude" diseñada para engañar a los
alemanes sobre el verdadero objetivo de los aliados para la invasión de
Francia.
Pero tras el estancamiento sucedido en Normandía, se tuvo que recurrir de
nuevo a sus habilidades. De todas formas está claro que Patton tuvo que rogar
mucho para conseguir nuevamente un puesto de combate y eso se ve muy bien en la
secuencia en la que Scott y Malden mantienen una conversación en el puesto de
mando. Patton ahora es el subordinado de Bradley y éste le dice que si por él
fuera no el habría devuelto un mando de combate. Yo lucho porque me han
entrenado para ello, tu lo haces porque te gusta-, le dice Bradley a
Patton. Pero por intercesión de Ike le da el mando del Tercer Ejército y
consigue realizar con éxito la "Operación Cobra". En la cinta vemos que sólo la falta de gasolina impide a Patton
invadir Alemania y derrotar el solito al Tercer Reich, lo cual es exagerado.
El gran momento de gloria de Patton es su intervención durante la BAtalla de las ardenas. Al parecer previó la
contraofensiva invernal de los alemanes y comenzó a preparar su famosa
cabalgada para realizar su ataque de flanco sobre las fuerzas alemanas. Es
precisamente con un mapa que muestra dicha maniobra con lo que se simboliza el
final de la Segunda Guerra Mundial. Dicho mapa arde en llamas durante el
desmantelamiento de las instalaciones del alto mando alemán tras la caída de
Berlín. El capitán alemán encargado de analizar a Patton dice de él que es un
guerrero nato y profetiza que la paz acabará con él, mientras lanza
una fotografía suya al fuego.
Y precisamente es en la siguiente escena en la que vemos a un majestuoso
Patton montando a caballo cuando contemplamos su caída definitiva. Sin rodeos,
Patton compara la pertenencia al partido nazi con la de los partidos demócrata
y republicano en los USA. Y para rematar pronostica el enfrentamiento con la
URSS y que lo mejor que pueden hacer es aliarse a los alemanes y luchar contra
los comunistas. Algo muy semejante a los que defendían algunos altos mandos
alemanes que favorecían el armisticio con los aliados.
La película ganó siete oscars, entre ellos los de mejor película, mejor
director, mejor guión y mejor actor. Pero Scott no recogió su oscar porque en
su opinión aquello era un mercado de carne y no quería formar parte de
él. Scott consiguió que la gente identificara a Patton con su
interpretación. Lo más curioso es que la voz del autentico Patton era bastante
aguda, mientras que la de Scott era mucho más grave. En cuanto al famoso
discurso, es un conjunto de diferentes frases y citas auténticas de Patton. En la primera
versión incluso se decían muchas más obscenidades. Scott le hizo prometer a
Schaffner que lo pondría justo después del intermedio pues en su opinión era lo
mejor de la película y por lo tanto su interpretación podría verse devaluada si
lo ponía al principio. Schaffner le engañó. Creo que es la única película de la
20th Century Fox que comienza sin el logo de la compañía en el primer
fotograma.
En el aspecto cinematográfico hay que destacar la banda sonora de Jerry
Goldmisth y que fue filmada en las técnicas más avanzadas de visión panorámica
en aquel momento. Una parte sustancial de la película fue rodada en España,
principalmente en Almería (África y Sicilia), el palacio de La Granja de
Segovia (discurso de disculpa de Patton), Navacerrada y la Sierra de Urbasa en
Navarra (las Árdenas). Y como extras a una gran parte del Ejército Español. Los
Heinkel 111 que se ven son los mismos CASA 2.111 que se
utilizaron en la producción "La Batalla de Inglaterra". En cuanto a tanques, en el
bando yanqui lo que se ve son M24 Chaffess. Y en el bando alemán una pequeña ironía, pues son M48 Pattons. No debemos olvidar que la película es de los años 70 y en esa época no
había técnicas digitales. Así que las escenas bélicas son muy buenas para la
época, pero ahora se las nota bastante obsoletas.
Curiosamente la película no hace mención ninguna a que fue el primer general
en tener tanquistas negros bajo su mando. De hecho, el pidió expresamente que
el Batallón Panteras Negras le fuera asignado. En su
discurso de bienvenida a la unidad les dijo - En mi ejército quiero lo
mejor... No me importa vuestro color de piel mientras matéis a esos Krauts
hijos de perra... Vuestra raza os observa, no les defraudéis y ¡Maldita sea no
me defraudéis a mí!- Todo un ejemplo de igualitarismo. Tampoco se hace
referencia alguna a la liberación de los campos de exterminio por parte de sus
tropas.
Tampoco se muestra el lado más oscuro de la biografía de Patton. En marzo
de 1945, Patton organizó secretamente a la Task Force baum. Su misión era penetrar 80 km en
territorio enemigo y liberar un campamento de prisioneros donde se encontraba
el yerno de Patton. La misión fue un completo fracaso. De los 300 hombres y 57
vehículos que formaron dicho grupo de asalto sólo 35 regresaron a las líneas
aliadas. Otros 32 fueron muertos y el resto hechos prisioneros. Todos los
vehículos se perdieron.
Volviendo a la polémica de si es una obra pro-belicista o anti-belicista.
Quizás la respuesta está en uno de los diálogos de la misma película. En una
escena, uno de los soldados comenta a otro - There he goes.
"Old Blood and Guts". A lo que el compañero
contesta - Yeah, our blood and his guts.
Imprescindible.
PELÍCULA:
Artículo de - Asier Menendez

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