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miércoles, 15 de enero de 2014

ALFREDO EL GRANDE.

RECOMENDACIÓN:


SINOPSIS:

El joven príncipe del reino de Werssex, Alfred (David Hemmings), está preparando sus votos para iniciar una vida dedicada al sacerdocio, pero decide abandonarlos al enterarse de las invasiones de guerreros Daneses, liderados por su jefe Guthrum (Michael York). Su hermano mayor, el rey Ethelred (Alan Dobie), es débil y no puede enfrentar a los invasores, y muere en una batalla. Alfred se enfrenta con Guthrum y logra vencerlo, transformándose en un héroe nacional. Alfred regresa a su proyecto religioso, pero la guerra había dejado su marca en él, haciéndolo dudar entre servir a Dios o asumir su papel como líder guerrero. Se casa con la hermosa Aelhswith (Prunella Ransome), y al poco tiempo después regresa Guthrum al frente de una nueva invasión. Alfred nuevamente se enfrenta a Guthrum en la que será la batalla final, tanto en defensa de su reino, como de los conflictos en su propia alma.

COMENTARIO DE LA PELÍCULA:

La película "Alfredo el Grande" fue un intento de la industria cinematográfica británica de volver a coger el tren de las grandes producciones épicas medievales tan típicas de los años anteriores, pero esta vez huyeron de las obras shakespirianas. Intentaron producir una obra que aunque estuviera ambientada en la antigüedad, también tuviera un cierto aire contemporáneo. Y ese fue uno de sus errores.


Alfredo el Grande fue el primer rey anglosajón que se autoproclamó como Rey de Inglaterra después de los tiempos de la caída del Imperio Romano. Reinó sobre lo que hoy se conoce como Wessex, y lo defendió de las invasiones vikingas, entre los años 871 y 899. Fue una persona bastante instruida, devota y culta. En principio no estaba destinado a ser rey pues era el cuarto en la línea sucesoria. En el 854, con cinco años de edad, viajó a Roma y Francia con su padre Ethelwulf, pues éste tenía que formalizar una serie de alianzas. Tras la muerte de su padre, el reino de Essex pasó a su hermano mayor Ethelbald, luego a su hermano Ethelberd y finalmente a su hermano Ethelred en el 866. Dos años después los daneses invadían el vecino reino de Mercia y Wessex acudió en su ayuda. Fue entonces cuando Alfredo se descubrió como un gran líder militar. Durante el año 871 ocurrieron nueve enfrentamientos. En principio la invasión pareció ser frenada en la Batalla de Ashown(que se recrea al inicio de la película). Pero en abril del 871, Ethelred murió en la Batalla de Merton y Alfredo ocupó el trono. En mayo los ingleses volvieron a ser derrotados, los daneses ocuparon Londres y Alfredo se vio forzado a firmar una tregua y pagar tributo.


Alfredo no se quedó ocioso. Se dio cuenta de que en campo abierto los daneses eran mejores que los ingleses y que la paz no duraría, así que diseñó una defensa en profundidad para pararlos. Construyó una serie de burgos y pequeños castillos que estorbasen las maniobras y los suministros de los invasores. Simultáneamente impuso las levas a las poblaciones para organizar una milicia que actuara como un ejército campal. En el 876, bajo el liderazgo del Rey Guthumlos daneses tomaron la fortaleza de Warehan, pero Alfredo consiguió aislarles. Para levantar el asedio se negoció una nueva paz y se intercambiaron rehenes. Pero los daneses volvieron a romper el tratado y en enero del 878 atacaron por sorpresa la fortaleza de Chippenham donde se había acuartelado Alfredo para pasar el invierno. Alfredo escapó de milagro y se refugió en las marismas del Somerset. Allí construyó un fuerte en la isla de Athelney y desde esa posición inexpugnable se dedicó a organizar un nuevo ejército con las milicias de la zona. En mayo de ese mismo año, Alfredo surgió con su ejército de las marismas, derrotó a los daneses en la Batalla de Ethandun (el clímax de la película), y volvió a asediarles en Chippenham. Esta vez no se dejó engañar por Guthrum y el asedio continuó hasta la rendición total de los daneses. Alfredo impuso además una condición para levantar el asedio: Guthrum y sus 29 pares debían convertirse al cristianismo. Fue una buena jugada diplomática. Desde ese momento Guthrum pasaba a ser un enemigo del resto de reinos vikingos y a ser un aliado obligado de Alfredo. Un año después se negoció un tratado por el cual se dividían el reino de Marcia entre Alfredo y Guthrum, quedándose el primero con Londres. Alfredo todavía tuvo que lidiar con otras invasiones vikingas, siendo la principal la del año 893, pero su poder no volvió a ser amenazado.


Pues bien, esta interesante historia se llevó a la pantalla con actores como David Hemmings en el papel de Alfredo y de Michael York en el de Guthrum. Los productores pusieron un montón de dinero en la película. Fue filmada en Irlanda, contratándose a un montón de extras y actores debutantes (uno de ellos era Ian McKellen). Se intentó recrear en lo posible la Inglaterra del siglo IX en vestuarios y decorados. Se llegó a grabar en la roca un caballo blanco de 30 metros que debía de verse en una espectacular batalla y que debía representar la Britania druídica. Desgraciadamente el director era Clive Donner, cuyo principal mérito hasta el momento era la película "What's new Pussycat?", y lo que se consiguió con todo ese esfuerzo fue un auténtico ladrillo.


Como he indicado más arriba un defecto de este film es que trató de ser contemporáneo. Y claro, si tenemos en cuenta que 1969 lo contemporáneo era el movimiento hippy con su lema haz el amor y no la guerra, podemos empezar a entender algunas de las "licencias históricas" de la película. Así, la devoción cristiana de Alfredo se transforma en una forma de reprimir una pulsión sadomasoquista que provoca que su mujer, la reina Ealswith, se enamore de Guthrum y se acueste con él. Y el ejército de Alfredo sea una "milicia popular" con mujeres ancianos y niños, o que la supuesta falange macedonia se convierta en una especie de desfile de majorettes que forman en triángulo, o que los daneses salgan como un ejército disciplinado y uniformado de negro. Pero el principal defecto de la película es que es aburrida y lenta. Las dos horas que dura parecen cuatro.


Sólo para los que le gusten los culebrones medievales

TRAILER:



Artículo de - Asier Menéndez Marín.



lunes, 6 de enero de 2014

EL JOVEN WINSTON.

RECOMENDACIÓN:

SINOPSIS:


Cuando Winston Churchill era niño, sus padres estaban tan volcados en sus respectivas actividades que no le prestaron apenas atención alguna. Siguiendo los deseos de su padre, un prestigioso político conservador (tory), se alistó en el ejército y participó en la guerra anglo-bóer (1899-1902), donde estuvo a punto de morir. Terminada la contienda, se dedicó a la política hasta el fin de sus días. 

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:

"el joven Winston" es la segunda película del actor-director Richard Attenborough. En ella se nos resume los hechos más relevantes de los primeros 26 años de vida de Winston Churchill, pero también es un buen relato del mundo de la política y la sociedad británica de finales del siglo XIX encarnados en la historia de sus padres: Lady Jannie (Anne Bancroft) y Lord Randolph Churchill (Robert Shaw). Attenborough pudo filmar una notable película histórica gracias a que contó no sólo con grandes intérpretes, sino también con los propios escenarios históricos como el palacio de  Blenheim o la academia de Sandhurst.



La cinta comienza su relato en el 16 septiembre de 1897, durante la expedición punitiva de Malakand (posteriormente Churchill escribiría un libro sobre dicha experiencia). Y desde el principio nos queda claro que el carácter egocéntrico del protagonista. En un plano vemos recortándose sobre el horizonte al joven Winston montado en un caballo blanco sobre una colina. En el siguiente plano se nos muestra a una pareja de oficiales y uno de ellos pregunta por la identidad del jinete. El otro oficial simplemente dice "Alguien que quiere hacerse notar". Attenborough se basó principalmente en la obra autobiográfica "My Early Life: A Roving Commission " y está claro que supo transmitir de manera bastante elegante la obsesión por la fama y la ambición política del personaje.



En mi opinión uno de los mejores activos de la película es disfrutar de la estupenda interpretación de Robert Shaw. Durante la primera parte veremos el ascenso y la caída de un político británico. Asimismo se nos insinúan los aspectos más sórdidos de la aparentemente perfecta sociedad victoriana. De niño, Churchill es ignorado por sus padres, muchos más preocupados por su vida social y el único cariño que recibe es el de su niñera, Elizabeth Anne Everest. A los siete años es internado en un colegio en el que se le azotaba a la menor falta. Su padre, Lord Randolph, morirá debido a la sífilis. Su madre no contrae dicha enfermedad simplemente porque desde hace bastante tiempo ya no dormían juntos. Attenborough nos introduce en la personalidad de los tres protagonistas principales mediante la introducción de unas entrevistas por un periodista ficticio. Así nos queda claro el carácter conservador de Lord Randolph - La electricidad nunca sustituirá al gas en la iluminación de las casas-, los posibles amantes de Lady Jannie o las inacabables autocitas de Churchill.

Inicialmente Churchill fue bastante malo en los estudios, aunque una vez en la academia militar de Sandhurst mejoró apreciablemente llegando a ser el octavo de su promoción. Sin embargo su sueldo de 300 libras no era suficiente para mantener su estilo de vida y se hizo corresponsal de guerra para así llegar a las 500 libras. Su primer destino fue a la Cuba de 1895, de donde volvió cuando tuvo noticias de que su niñera estaba muriendo. Posteriormente fue enviado a la India. Allí se hizo partidario de la teoría del Darwinismo social comenzando a ver la evolución social humana como una especie de lucha entre razas avanzadas y atrasadas aunque posteriormente cambió dichas ideas hablando de "sociedades" en lugar de "razas". Dichas opiniones quedaron reflejadas en su única novela, "Savrola", en la que al parecer trata de los peligros de las democracias en caer bajo el poder de la plebe descontrolada.

Pero lo que realmente movía a Churchill era la política y para dedicarse a ella necesitaba hacerse famoso. Así que movió Roma con Santiago para incorporarse a la expedición de Kitchener para acabar de una vez por todas con la Revolución Mahdista del Sudán. Lo malo es que Churchill no le caía nada bien a Kitchener. Al final pudo ir como teniente del 21 de lanceros, pero pagándose sus gastos. Aunque Churchill proclamó en su libro sobre dicha campaña, "The River War", que consiguió engañar a Kitchener lo cierto es que eso no fue así. Kitchener tenía perfectamente controlados a los veintiséis corresponsales de guerra que iban en su expedición y Churchill no fue una excepción.

Al contrario que en "Las cuatro plumas", Attenborough es bastante fiel a la historia cuando nos muestra la Batalla de Omdurman. Vemos el inmenso y colorista despliegue de las tropas del Kalifa, entre ellos algunos guerreros con armadura al estilo medieval. Frente a ellos el despliegue del ejército anglo-egipcio con sus cañones. Es de destacar que en esta ocasión si vemos a las tropas egipcias en primera línea, incluso con sus banderas. Tal y como señalan las crónicas, los islamistas iniciaron su carga y fueron barridos principalmente por la artillería y las ametralladoras. Ni siquiera llegaron a acercarse lo suficiente para combatir cuerpo a cuerpo. La escena fue rodada en Marruecos y entre los estandartes de las derrotadas tropas Mahdistas pueden verse banderas muy parecidas a las españolas

Fue en esta batalla donde sucedió la carga de los 400 jinetes del 21 de lanceros, aunque en la película dicen que es al día siguiente durante las operaciones de limpieza. En el ejército británico esa unidad tenia fama de maldita porque nunca había llegado a combatir desde su formación en 1858. Había incluso una broma que proclamaba que el moto del regimiento era "Thou shall not Kill" (No matarás). La secuencia es bastante fiel a la historia. Unos cuantos sudaneses dispararon a los británicos desde una pequeña depresión y el comandante del 21 de lanceros ordenó una carga para ganar los honores de combate (atentos a la maniobra de pasar el regimiento de columna de marcha a línea de carga). Cuando llegaron comprobaron con horror que en la depresión estaban escondidos unos 3.000 sudaneses. Gracias al impulso de la carga pudieron salir de allí, pero la mayor parte de las bajas de la Batalla de Omdurman sucedieron en dicho episodio. Se dice que la intervención de Churchill no fue especialmente destacable, y Attenborough lo resuelve cortando bruscamente la secuencia y pasando a la entrevista con Churchill.

La última parte de la película está dedicada a la intervención de Churchill en el Segunda guerra Boer y su famosa fuga. Tras su derrota en las primeras elecciones a las que se presentó, solicitó un destino como corresponsal en dicho conflicto para conseguir la fama que ansiaba. En una secuencia le vemos rogar a un antiguo compañero que le cite para una medalla por su actuación en África. Pero es capturado. Sin embargo logró escapar del campo de prisioneros en Pretoria y recorrer casi 500 kilómetros para llegar a la colonia portuguesa de Lourenço Marques. Se volvió a unir al ejército y participó en la toma de Pretoria y en la liberación de sus camaradas en el antiguo campo de prisioneros. Evidentemente, Churchill por fin había conseguido la fama tan ansiada y no es de extrañar que consiguiera ganar las siguientes elecciones a las que se presentó. Y con la intervención de Churchill en el parlamento oponiéndose al incremento de gastos militares por el gobierno británico es como acaba la película. Algo bastante paradójico, pero como el propio Churchill recalca en su discurso: "Es posible que en otra ocasión defienda justamente lo contrario desde este mismo sitio".

Gran película histórica, aunque algo larga.


VÍDEO:



Artículo de Asier Menéndez Marín.

lunes, 14 de octubre de 2013

BARRY LYNDON.

RECOMENDACIÓN:





SINOPSIS:

La película cuenta las peripecias del aventurero irlandés Barry Lyndon (Ryan O´Neal) y su ascensión y caída en la sociedad inglesa. La historia comienza en Irlanda en el siglo XVIII. El joven Redmond Barry se enamora de su provocadora prima Nora Brady y se bate en duelo por su amor aparentemente matando a su prometido el rico capitán inglés Quinn. Barry huye, se enrola en el ejército inglés y vive muchas aventuras. Pasado un tiempo descubre que el duelo fue amañado por su propia familia y que el capitán inglés está vivo y se casó con Nora. Barry viaja por Europa como soldado, agente secreto al servicio de Prusia y finalmente como jugador profesional, buscando fortuna.
Seduce y se casa con una rica viuda, Lady Lyndon (MArisa Berenson), a la que no ama. Barry es indiferente a ella y a su hijo, Lord Bullingdon, quien sabe que Barry es simplemente un oportunista. Barry se convierte en un hombre cínico y un marido egoísta. La pareja tiene un hijo, Brian, que crece gozando del gran cariño de su padre pero que muere tras sufrir una caída de caballo. En un duelo con Lord Bullingdon Barry pierde una pierna y, bajo amenaza de encarcelamiento, acepta abandonar Inglaterra. Después de pasar algunos años con su madre en Irlanda, Barry transcurre el resto de su vida jugando en Europa.

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:


A finales de los 60 y tras el éxito de "2001. Una odisea del Espacio", el maestro Stanley Kubrick estaba interesado en llevar a las pantallas una película sobre Napoleón, sin embargo el fracaso de "Waterloo" provocó que los productores abandonaran dicho proyecto. Kubrick se enfureció pues ya había realizado una gran parte del trabajo buscando documentación y exteriores, pero se tuvo que tragar el sapo. Su desahogo fue la filmación de "La Naranja Mecáncia".


Tras un nuevo éxito, Kubrick decidió que su intenso trabajo sobre Napoleón y su época podía ser aprovechado en otra película completamente nueva y decidió adaptar una novela picaresca del británico William Makepeace Thackeray. Nació así la que quizás es la obra cumbre de las películas históricas ambientadas en el siglo XVIII: "Barry Lyndon".

El perfeccionista Kubrick consiguió que la película rezumase historia por todos sus fotogramas. La banda sonora está compuesta íntegramente por temas clásicos de aquella época. Para la iluminación y fotografía sólo se utilizó o bien luz natural o bien velas y candiles. En este último caso, la luz era tan tenue que se vieron obligados a utilizar lentes desarrolladas por la NASA con un 0'7 de apertura de diafragma. De esa forma Kubrick consiguió que todas sus escenas recordasen a los cuadros de aquella época. Adicionalmente, Kubrick intentó filmar todas las escenas en sitios históricos y no en decorados. La mayor parte de las escenas interiores fueron filmadas en la Casa Powerscourt, que se incendió al poco tiempo de terminarse el rodaje. Las escenas de la película fue utilizadas posteriormente para su posterior restauración.

Creo que la trama y vicisitudes de la película son bastante conocidas y se ha escrito mucho y bueno sobre ella, por lo que no voy a entrar en detalles de la misma salvo indicar que Kubrick realizó algunos cambios con respecto al libro de Thackeray. El principal es que la novela está escrita en primera persona y tiene un tono humorístico, pues no en vano es la biografía de un pillo. En cambio, la película está narrada en tercera persona y tiene un tono completamente trágico.

En el aspecto bélico, la cinta nos muestra la forma de combate de los ejércitos del siglo XVIII. En esa época los mosquetes con bayoneta habían desplazado por completo a las picas, y se buscaba que las formaciones de infantería tuvieran la mayor potencia de fuego posible. Eso implicaba que los infantes se dispusieran en formaciones cerradas y lineales. Se necesitaba bastante disciplina para conseguir que dichas formaciones se mantuvieran en medio de una batalla. El ejército prusiano de Federico el Grande fue el más eficiente en ese aspecto, y también el más duro.

En la película, Barry Lyndon se alista a un regimiento inglés que luchará en Europa en la Guerra de los 7 años. Tras una escaramuza en la que muere su protector, Barry deserta y se disfraza de oficial inglés para poder escapar. Pero tras un encuentro con un capitán prusiano es descubierto. Se le ofrece la oportunidad de o bien ser juzgado como desertor o luchar como soldado prusiano. Evidentemente elige esta última opción. Posteriormente salvará la vida de dicho capitán durante una batalla y éste agradecido le dará trabajo tras la guerra. En el libro en el que está basada la película se hacen referencia a varias batallas importantes de aquella época, entre las que se encuentra Miden y Warburg. Pero como Kubrick se ve que no tenía presupuesto para realizarlas decidió que sólo mostraría la lucha de pequeños contingentes y brevemente.

Las escenas con soldados están filmadas con una maestría increíble. En todas ellas hay panorámicas de los contingentes perfectamente formados con las banderas desplegadas y se nota que Kubrick hizo trabajar y desfilar a los extras hasta conseguir que parecieran auténticos soldados de época. Eso se nota bastante al poco de empezar la película donde vemos las maniobras de una compañía inglesa para el entretenimiento del pueblo donde vive Lyndon (la música que tocan es la Marcha de los Granaderos). Posteriormente y ya en el continente europeo, durante la escaramuza vemos a los franceses formados en una larga fila de tres al fondo, mientras que los ingleses avanzan hacia ellos. Los disparos no se producen hasta que realmente están muy cerca, precisamente debido a la poca precisión de las armas y para aprovechar toda la potencia de fuego. La escaramuza tan insignificante se cobra un alto número de vidas, aunque Kubrick no permite que veamos el combate, sólo lo oímos mientras Barry porta al herido capitán Grogan, su protector. De esta forma Barry descubre que la guerra es muy bonita en las conversaciones de un salón de baile, pero realmente horrorosa cuando estás metido en ella.

En el caso de Los prusianos, y con el fondo musical de la Marcha Hohenfriedberger compuesta por el propio Federico el Grande, para resaltar lo duro que era dicho ejército se nos muestra uno de los castigos que se utilizaban para mantener la disciplina. Se trata del castigo de la baqueta. Se hacia marchar al reo por detrás de un soldado (en la película es Patrick O'Neal) que apuntaba la bayoneta hacia él y que marcaba el paso. La tropa formaba un pasillo y le golpeaban la espalda con una baqueta. Posteriormente vemos al ejército prusiano en acción en la batalla de Altdorf (que yo sepa esa batalla no existe salvo en un mundo de ficción, el de Warhammer). De nuevo vemos avanzar a los franceses en una larga hilera, mientras que los prusianos mantienen su posición en una granja. Otra vez más Kubrick no nos deja ver el combate, pues en el final de la secuencia vemos a Barry portando al capitán prusiano herido. Y la siguiente escena es la de la condecoración de Barry. Una inteligente forma de ahorrar presupuesto en efectos especiales.

Personalmente la secuencia que más me gusta de "Barry Lyndon" es la del entierro del hijo. El patetismo que transmite ese momento con la Zarabanda de Haendel sonando es realmente acongojante. Y por cierto, la novela recoge el episodio de la muerte del hijo de Lyndon a causa de una caída de caballo, un episodio bastante parecido a la muerte de la hija de Escarlata O'Hara en "Lo que el viento se llevó". Desconozco si es una casualidad o si Margaret Mitchell se vio influenciada por la novela de Thackeray.


TRAILER:





Una gran obra maestra.



Artículo realizado por: Asier Menendez Marin.

jueves, 3 de octubre de 2013

CROMWELL

RECOMENDACIONES:




SINOPSIS:

Oliver Cromwell es un acaudalado terrateniente y un antiguo político. Repugnado por las políticas del Rey Carlos I, planea irse con su familia al Nuevo mundo, pero justo antes de su salida, las peleas políticas y de religión desembocan en la Guerra Civil Inglesa. El Rey Carlos necesita dinero para poder combatir a los escoceses e irlandeses en las guerras para el control de las Islas Británicas. El parlamento de Inglaterra no apoyará nuevos impuestos para sufragar estas guerras a menos que el rey acuerde convertir el régimen inglés en una monarquía constitucional. Convencido del Derecho Divino de los Reyes, Carlos lo rechaza. Cuando intenta arrestar a cinco miembros del parlamento (entre los cuales no estaba Cromwell, como señala equivocadamente el film), estalla la guerra en Inglaterra, parlamentaristas contra realistas, ambos lados convencidos de tener a Dios de su parte.
Cuando las fuerzas parlamentarias, en las cuales Cromwell es oficial, se demuestran inefectivas, éste reorganiza el ejército y pronto la lucha se inclina a su favor. El rey Carlos entonces llega incluso a pedir ayuda de las naciones Católicas las cuales desconfían porque los seguidores del Rey son protestantes en su mayoría. Carlos I es finalmente derrotado; hombre valiente a su manera, sigue rechazando las exigencias de Cromwell y sus socios por un sistema de gobierno en el cual el parlamento tiene mucho más que decir en la política del país que el monarca. Es imposible hacer cambiar a Carlos en su posición, por lo que Cromwell y sus aliados lo juzgan por traidor. Es encontrado culpable y sentenciado a muerte. Carlos se enfrenta valientemente a su ejecucuón e incluso sus más fervientes críticas están movidas por su dignidad.
Cromwell celebra la muerte del depuesto Rey. Sin embargo, el parlamento es tan incapaz como el Rey de dirigir completamente el rumbo del país, por lo que se fuerza a Cromwell a realizar un golpe de estado. Cromwell obtiene un gran apoyo al golpe y diseña un gobierno estable para el país. Poco tiempo después de la muerte de Cromwell, Carlos II, el hijo del Rey Carlos el ajusticiado, se reestablece en el trono de Inglaterra: "Que nunca ocurra de nuevo".

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:
Mientras en el continente europeo se estaban tirando los trastos a la cabeza en la Guerra de los treinta años, las islas británicas parecían disfrutar de algo parecido a la paz. En 1603 Isabel I muere sin descendencia y la corona inglesa pasa a Jacobo VI, rey de Escocia. Se produce por vez primera la unificación de todos los reinos de las Islas Británicas. Cuando muere en 1625, el país es próspero y no parece haber problemas en el horizonte. Sin embargo, la torpeza de Carlos I al querer involucrar a su reino en la guerra antes indicada consiguió que diecisiete años después todo estuviera patas arriba y el país envuelto en una serie de Guerras civiles.


En el año 1642 dio comienzo la Primera Guerra Civil Inglesa. Cuando terminó en 1646, el rey había sido tomado prisionero. En 1648 estallaría la Segunda Guerra Civil Inglesa y un año después el resultado era que Inglaterra había dejado de ser una monarquía y se había convertido en una república. En 1649, estalló la Tercera Guerra Civil Inglesa y a su finalización en 1651, una gran parte de la población católica de Irlanda había sido masacrada, pero un hombre estaba en su camino de llegar por fin al poder absoluto: Oliver Cromwell.

"Cromwell" fue estrenada en 1970. Está protagonizada por Richard Harris, mientras que su antagonista, el rey Carlos I, es interpretado por Alec Guiness. Las actuaciones de ambos son bastante buenas y creíbles en sus papeles. Harris borda a un colérico Cromwell y Guiness a un flemático Carlos. En líneas generales la película es bastante interesante, pero si uno conoce algo de dicha guerra civil notará enseguida que la producción se toma muchas licencias históricas, cuando no descaradas invenciones.

La película se centra en la Primera Guerra Civil Inglesa, e inicialmente nos muestra el origen de la misma cuando el Rey decide saltarse a la torera el mandato del Parlamento y recaudar más impuestos. Los parlamentaristas temen que eso pueda indicar que el Rey se está convirtiendo en un monarca absoluto y de que pueda volver a abrazar el catolicismo por influencia de la reina. Así que la guerra estalla.

El primer enfrentamiento que sale es la Batalla de Edgehill. En esta batalla se ve como algunos de los líderes parlamentarios quieren llegar a un acuerdo antes de comenzar a pelear (algo parecido a lo que se ve en "Braveheart"). En el lado realista, los mandos están confiados, y destaca entre ellos el Príncipe Rupert (Timothy Dalton) con su perrito. Pero evidentemente Cromwell no está por la labor de dialogar y arenga a sus tropas para la lucha. Lo malo es que la batalla acaba en derrota aplastante para los parlamentarios. Históricamente fue un empate pues si los parlamentarios hubieran sido derrotados la Guerra Civil habría terminado allí mismo.

Después de eso, los parlamentarios se retiran a lamerse sus heridas. Cromwell se da cuenta de que la solución consiste en que los parlamentarios tengan su propio y disciplinado ejército. Así que forma lo que se conocerá como el New Model Army. Aquí la película desbarra con respecto a la historia. El New Model Army lo crearon Cromwell y sir Thomas Fairfax. De hecho, éste último fue el comandante en jefe del ejército parlamentario, y no Cromwell como se ve en la película. Y otro error de la cinta es que los soldados realistas van de rojo, cuando históricamente era el New Model Army el que iba de rojo y sus oponentes de azul. El color rojo fue elegido porque era el más barato en el tinte y porque tenía la ventaja de disimular la sangre. Es el origen de la típica casaca roja del ejército inglés que será usado en campaña hasta el siglo XIX.

En la película no se explica muy bien el porqué, pero a pesar del éxito inicial de Edgehill la guerra comienza a ir mal para los realistas. Eso se resume en una escena en la que vemos a un agitado y descompuesto Príncipe Rupert explicar al rey Carlos que han sido derrotados en Marston Moor. Fue una de las mayores meteduras de pata cometidas por un general en un campo de batalla. Y fue el punto de inflexión en dicha guerra. Sólo era cuestión de tiempo el que fueran derrotados.

La última carta que jugó Carlos se perdió en la Batalla de Naseby. Fue una jugada desesperada y como tal falló. En esta batalla vemos a un colérico Cromwell liderando a los parlamentaristas contra los realistas. Como he indicado antes, el general en jefe era Fairfax y Cromwell sólo era un comandante de caballería. Además, en Naseby el ejército realista era la mitad de grande que el ejército parlamentario. Todo lo contrario que vemos en la pantalla. Aun así, impresiona bastante las formaciones de piqueros y las cargas de caballería. Una curiosidad. Las escenas de batalla están rodadas en Navarra y los soldados que hacen de extras son en su mayor parte soldados españoles.

Después de Naseby aún queda una hora de película. Esta discurre mostrándonos la estancia de Carlos I como prisionero del parlamento, de sus intrigas para levantar un nuevo ejército (la Segunda Guerra Civil Inglesa) y finalmente como momento culminante, su juicio donde se produce el enfrentamiento crucial entre los dos hombres y se discute si un soberano tiene derecho divino o no sobre sus súbditos. Carlos es declarado culpable de traición y condenado a ser decapitado. Tras un excelente secuencia que nos muestra la ejecución pública de Carlos, Cromwell decide retirarse (en realidad se fue a combatir a Irlanda) pero la situación política aún está lejos de estabilizarse por la ineficacia de los parlamentarios. Cromwell es urgido por sus partidarios a volver a Londres y con un discurso ante el Parlamento exalta los valores del pueblo al mismo tiempo que les echa en cara el que no han podido gobernar correctamente. Así que da un golpe de estado y disuelve el Parlamento. De esta forma vemos que Cromwell se ha convertido en aquello contra lo que luchó. La película termina con Cromwell sentado en el trono del Parlamento y luego un plano de su tumba en la que yace investido como Lord Protector mientras un narrador nos describe que gobernó como tal durante cinco años.

Quizás la mayor virtud que tiene esta obra también sea su principal defecto. Como he indicado Harris hace un buen papel como Cromwell, y lo malo es que la película se centra y glorifica tanto dicha figura histórica que parece que la Guerra Civil Inglesa la gana él solito. El grado de glorificación es tal que al personaje de Cromwell no sólo le quitan las verrugas, sino que le hacen un demócrata de toda la vida. Aunque es entendible si tenemos en cuenta que le tiene que dar la réplica a un absolutista Alec Guiness.

Personalmente creo que Ken Hughes, el director, trato de emular los enfrentamientos dialécticos de otra película anterior que tuvo bastante éxito. Se trata de "Un hombre para la eternidad" en el que Tomas Moro (Paul Scofield) se enfrentaba a Enrique VIII (Robert Shaw). Por ello Hughes hace que Cromwell sea un líder parlamentario desde el principio, para así mostrar cuanto antes las discusiones con el rey. Evidentemente, al ser Cromwell el bueno de la película no vemos casi nada de su lado oscuro. Cromwell era un fanático religioso que incluso llevo a cabo una guerra de exterminio contra la población católica de Irlanda. Y los británicos no debieron de acabar muy convencidos de su forma de gobernar, porque el Reino Unido no ha vuelto a ser una república desde entonces.



En resumen, una interesante película que te anima a leer algo sobre ese período de la historia.

TRAILER: