SINOPSIS:
El joven príncipe del reino de Werssex, Alfred (David Hemmings), está preparando sus votos para iniciar una vida dedicada al sacerdocio, pero decide abandonarlos al enterarse de las invasiones de guerreros Daneses, liderados por su jefe Guthrum (Michael York). Su hermano mayor, el rey Ethelred (Alan Dobie), es débil y no puede enfrentar a los invasores, y muere en una batalla. Alfred se enfrenta con Guthrum y logra vencerlo, transformándose en un héroe nacional. Alfred regresa a su proyecto religioso, pero la guerra había dejado su marca en él, haciéndolo dudar entre servir a Dios o asumir su papel como líder guerrero. Se casa con la hermosa Aelhswith (Prunella Ransome), y al poco tiempo después regresa Guthrum al frente de una nueva invasión. Alfred nuevamente se enfrenta a Guthrum en la que será la batalla final, tanto en defensa de su reino, como de los conflictos en su propia alma.
COMENTARIO DE LA PELÍCULA:
La película "Alfredo el Grande" fue un intento de la industria cinematográfica
británica de volver a coger el tren de las grandes producciones épicas
medievales tan típicas de los años anteriores, pero esta vez huyeron de las
obras shakespirianas. Intentaron producir una obra que aunque estuviera
ambientada en la antigüedad, también tuviera un cierto aire contemporáneo. Y
ese fue uno de sus errores.
Alfredo el Grande fue
el primer rey anglosajón que se autoproclamó como Rey de Inglaterra después de
los tiempos de la caída del Imperio Romano. Reinó sobre lo que hoy se conoce
como Wessex, y lo defendió de las invasiones vikingas, entre los años 871 y
899. Fue una persona bastante instruida, devota y culta. En principio no estaba
destinado a ser rey pues era el cuarto en la línea sucesoria. En el 854, con
cinco años de edad, viajó a Roma y Francia con su padre Ethelwulf, pues éste
tenía que formalizar una serie de alianzas. Tras la muerte de su padre, el
reino de Essex pasó a su hermano mayor Ethelbald, luego a su hermano Ethelberd
y finalmente a su hermano Ethelred en el 866. Dos años después los daneses
invadían el vecino reino de Mercia y Wessex acudió en su ayuda. Fue entonces
cuando Alfredo se descubrió como un gran líder militar. Durante el año 871
ocurrieron nueve enfrentamientos. En principio la invasión pareció ser frenada
en la Batalla de Ashown(que
se recrea al inicio de la película). Pero en abril del 871, Ethelred murió en
la Batalla de Merton y
Alfredo ocupó el trono. En mayo los ingleses volvieron a ser derrotados, los
daneses ocuparon Londres y Alfredo se vio forzado a firmar una tregua y pagar
tributo.
Alfredo no se quedó ocioso. Se dio cuenta de que en
campo abierto los daneses eran mejores que los ingleses y que la paz no
duraría, así que diseñó una defensa en profundidad para pararlos. Construyó una
serie de burgos y pequeños castillos que estorbasen las maniobras y los
suministros de los invasores. Simultáneamente impuso las levas a las
poblaciones para organizar una milicia que actuara como un ejército campal. En
el 876, bajo el liderazgo del Rey Guthumlos daneses tomaron
la fortaleza de Warehan, pero Alfredo consiguió aislarles. Para levantar el
asedio se negoció una nueva paz y se intercambiaron rehenes. Pero los daneses
volvieron a romper el tratado y en enero del 878 atacaron por sorpresa la
fortaleza de Chippenham donde se había acuartelado Alfredo para pasar el
invierno. Alfredo escapó de milagro y se refugió en las marismas del Somerset.
Allí construyó un fuerte en la isla de Athelney y desde esa posición
inexpugnable se dedicó a organizar un nuevo ejército con las milicias de la
zona. En mayo de ese mismo año, Alfredo surgió con su ejército de las marismas,
derrotó a los daneses en la Batalla de Ethandun (el clímax de
la película), y volvió a asediarles en Chippenham. Esta vez no se dejó engañar
por Guthrum y el asedio continuó hasta la rendición total de los daneses.
Alfredo impuso además una condición para levantar el asedio: Guthrum y sus 29
pares debían convertirse al cristianismo. Fue una buena jugada diplomática.
Desde ese momento Guthrum pasaba a ser un enemigo del resto de reinos vikingos
y a ser un aliado obligado de Alfredo. Un año después se negoció un tratado por
el cual se dividían el reino de Marcia entre Alfredo y Guthrum, quedándose el
primero con Londres. Alfredo todavía tuvo que lidiar con otras invasiones
vikingas, siendo la principal la del año 893, pero su poder no volvió a ser
amenazado.
Pues bien, esta interesante historia se llevó a la
pantalla con actores como David Hemmings en el papel de Alfredo y de Michael
York en el de Guthrum. Los productores pusieron un montón de dinero en la
película. Fue filmada en Irlanda, contratándose a un montón de extras y actores
debutantes (uno de ellos era Ian McKellen). Se intentó recrear en lo posible la
Inglaterra del siglo IX en vestuarios y decorados. Se llegó a grabar en la roca
un caballo blanco de 30 metros que debía de verse en una espectacular batalla y
que debía representar la Britania druídica. Desgraciadamente el director era
Clive Donner, cuyo principal mérito hasta el momento era la película "What's
new Pussycat?", y lo que se consiguió con todo ese esfuerzo fue un
auténtico ladrillo.
Como he indicado más arriba un defecto de este film es
que trató de ser contemporáneo. Y claro, si tenemos en cuenta que 1969 lo
contemporáneo era el movimiento hippy con su lema haz
el amor y no la guerra, podemos empezar a entender algunas de las
"licencias históricas" de la película. Así, la devoción cristiana de
Alfredo se transforma en una forma de reprimir una pulsión sadomasoquista que
provoca que su mujer, la reina Ealswith,
se enamore de Guthrum y se acueste con él. Y el ejército de Alfredo sea una
"milicia popular" con mujeres ancianos y niños, o que la supuesta
falange macedonia se convierta en una especie de desfile de majorettes que
forman en triángulo, o que los daneses salgan como un ejército disciplinado y
uniformado de negro. Pero el principal defecto de la película es que es
aburrida y lenta. Las dos horas que dura parecen cuatro.
Sólo para los que le gusten los culebrones medievales
TRAILER:
Artículo de - Asier Menéndez Marín.

No hay comentarios:
Publicar un comentario