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viernes, 10 de enero de 2014

AGUSTINA DE ARAGÓN.

RECOMENDACIÓN:



SINOPSIS:

Durante el asedio de las tropas francesas de Napoleón a la ciudad de Zaragoza, Agustina, joven prometida a punto de contraer matrimonio, se ve complicada en un asunto secreto del Estado. Encendida de patriotismos, decidida y valiente, se pone al frente de los aragoneses, a los que estimula y anima con su valor y su patriotismo. Agustina rompe con su prometido al enterarse de que se ha vendido a los franceses y se enamora de un bravo baturro llamado Juan. Animados por Agustina, figura inmortal en la historia de España, los aragoneses logran arrojar a los franceses de su territorio y obtener la victoria para ellos y para su patria. 

COMENTARIO DE LA PELÍCULA:

La Guerra de la Independencia o también conocida en inglés como Peninsular War, es una parte importante de las Guerras Napoleónicas. Este conflicto fue el más largo de dichas guerras pues duró ininterrumpidamente desde 1808 a 1814. La Guerra de la Independencia es famosa sobretodo porque está considerada como la primera guerra de guerrillas de la historia en las que un ejército de soldados irregulares puso en jaque a un ejército regular. De hecho supuso el nacimiento de las palabras "guerrilla" y "guerrillero" a nivel internacional. También es famosa porque en ella sucedió la primera derrota y rendición de todo un ejército napoleónico en la Batalla de Bailen y sobre todo por los escalofriantes grabados de Francisco de Goya.

Evidentemente, la Guerra de Independencia ha supuesto la fuente de inspiración de varias películas y series de TV españolas. Entre estas últimas cabe destacar algunos episodios de la serie "Curro Jiménez" o series dedicadas por completo a ese tema como "La máscara negra" o "Los desastres de la guerra". Como anécdotas, decir que en todas ellas el protagonista era el actor Sancho Gracia, que podríamos decir que se encasilló en el papel de "bandolero-guerrilero patriota de 1808". Otra cosa graciosa de aquellas series de TV es que las tropas francesas suelen ser Granaderos de la Guardia, y es que el gorro de oso viste mucho.

Uno de los personajes más emblemáticos de aquella guerra es Agustina de Aragón. Se hizo famosa durante el primer sitio de Zaragoza, cuando ante el ataque francés sobre la puerta del Portillo se lanzó a animar a los sirvientes de una batería al grito de "¡Animo artilleros, que aquí hay mujeres cuando no podáis más!", mientras cogía un botafuego y disparaba una pieza cargada de metralla que desbarató el ataque francés.

Así que no es de extrañar que se le dedicaran al menos un par de películas. La primera es de 1929 en blanco y negro, y es muda. La segunda de 1950, también es en blanco y negro. Esta última es la más conocida. Realizada durante la dictadura de Franco como una gran superproducción, la película trata de ensalzar las virtudes patrióticas y para ello no duda en cambiar la historia. En la película, Agustina está prometida a un afrancesado, con el que evidentemente rompe en cuanto los franceses invaden España (en realidad estaba casada con el sargento segundo de artillería Juan Roca). Se enamora de un baturro de nombre Juan, y junto a él participará en la defensa de Zaragoza. Aunque la película está llena de clichés y maniqueísmos propios de aquella época la ambientación de la película no está mal y se deja ver. Puede decirse que echaron el resto, pues se usaron un montón de extras y los uniformes usados son bastante fieles a los históricos. Hay algunas combates y asaltos a las posiciones españolas realmente buenos. El momento cumbre de la película es cuando Juan muere durante el asedio y Agustina, enardecida y vengadora, coge el botafuego con el que dispara el cañón sobre los franceses mientras anima con sus gritos a los defensores.

Lo que peor ha envejecido de la película son los diálogos. Son los que cabría esperar en una película de propaganda de los 50. Demasiado grandilocuentes y patrioteros. Para hacernos una idea, baste decir que después de la arenga de Palafox, sale el típico maño cantando lo de "La Virgen del Pilar diceeeee, que no quiere ser Francesaaaaa...." Se comenta que para el 2008 se terminará la película "Independencia" basado en el libro del mismo título de José Luis de Corral y que será la película más cara del cine español. Bueno, volveremos a ver a Agustina, confiemos que esta vez conservando la historia.

TRAILER:



Articulo de- Asier Menéndez Marín

domingo, 8 de diciembre de 2013

WATERLOO

RECOMENDACIÓN:

SINOPSIS:


Famosa producción de Dino de Laurentiis sobre las guerras napoleónicas, con un extenso reparto de primeras figuras de la época, miles de extras del ejército soviético y dirigido por Sergei Bondarchuk, que dos años antes había conseguido el Oscar a la mejor película extranjera para la Unión Soviética con "Guerra y Paz", adaptación de la novela de Tolstói.

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:

Para cualquier amante de la historia la película "Waterloo" es un clásico. Y lo curioso es que se junta en su realización a dos personajes que cada uno por su lado, habían tratado de reflejar un aspecto de las Guerras Napoleónicas en una película. Se trataba de Dino de Laurentis, el productor de "War and Peace", que tuvo el acierto de encargar la dirección a Sergei Bondarchuk, el director de la GRAN película "Voyna i Mir".


Nuevamente se volvió a contar con los soldados del Ejército Rojo y Sergei Bondarchuk volvió a desplegar toda su maestría en la dirección de grandes masas de extras. De hecho, las luchas representadas en "Waterloo" parecen mayores que las que se representan en "Voyna i Mir" a pesar de que el número de extras es diez veces menor. Una vez más volvemos a tener esas panorámicas espectaculares del campo de batalla. Algo realmente impresionante cuando nos muestra el momento de la carga de la caballería francesa sobre los cuadros del ejército aliado. Junto con las escenas de la película "Gettysburg", son las mejores escenas de batallas rodadas sólo a base de extras y sin efectos digitales. Además, el guión trató de ser lo más fiel posible a la historia.



La película está dividida en dos partes. La primera nos introduce en el trasfondo histórico que desembocará en la batalla, y la segunda es el desarrollo de dicha batalla. Al principio se nos muestra la abdicación de Napoleón en 1814 y su salida al primer exilio. Rod Steiger se encarga de interpretar a un Napoleón crepuscular que reprocha la presión de sus generales para que abdique tras haberlos llevado antes a la gloria. Después de su despedida de las tropas de la Guardia se nos muestran los títulos de crédito. Luego volvemos a su regreso de la Isla de Elba. El orondo rey Luis XVIII (interpretado por Orson Welles) ordena a Ney que le detenga y éste le promete que le traerá en una jaula.



En mi opinión la mejor escena de la película es el momento en el que Napoleón se dirige hacia las tropas enviadas por el Rey para detenerle. Las tropas de Ney están dispuestas en una colina. Hacia ellas avanzan a pie, Napoleón y sus fieles. Mientras las tropas de ambos bandos se despliegan y preparan para el combate, Napoleón alza la mano derecha como ordenando parar, pero luego la va bajando con un gesto de apaciguamiento. Sus grognards bajan sus mosquetes y Napoleón lentamente se acerca a las tropas de Ney. Bondarchuk entonces comienza a enfocar a la mano de Napoleón. Vemos como esa mano se va colocando a la espalda hasta que se cruza con la mano izquierda, de la cual agarra los dedos índice y corazón. Aunque el paso de Napoleón es lento y tranquilo, los dedos pulgar e índice de la mano derecho se frotan con nerviosismo. En un determinado momento las manos se sueltan y los puños se crispan a su espalda. Nuevamente se vuelven a coger y el frote de los dedos de la mano derecha vuelve a reanudarse mientras la cámara comienza a alejarse de las manos y nos empieza a mostrar nuevamente a Napoleón ya casi al lado de las tropas de Ney que siguen apuntándole. Entonces les dice: “Soldados del Quinto ¿Me reconoceis? Si queréis matar a vuestro Emperador, aquí me tenéis” y tras una larga mirada les grita “¡Fuego!”. Uno de los soldados no puede más y cae desmayado, el resto comienza a gritar “Vive la France!, Vive l’Empereur!”



Después de esto, Louis XVIII se exilia y Napoleón entra triunfante en Paris. Inmediatamente comienza a dictar órdenes y regulaciones. Ofrece la paz aunque sabe que no será aceptada, por lo que se prepara para la futura campaña.



Los aliados no están preparados para la rapidez de Napoleón. Dicha falta de preparación se nos muestra mediante un lujoso baile en Bruselas al que Wellington (Christopher Plummer) ha asistido. El baile se ve interrumpido por las alarmantes noticias del avance francés sobre Charleroi. A toda prisa, Wellington reúne a su plana mayor y les comunica que si no puede pararle en Quatre Bras, se parará a Napoleón en Waterloo.



Comienza así la segunda parte que nos contará el desarrollo de la Batalla de Waterloo. Veremos al ejército prusiano en retirada y la decisión de Blucher de apoyar a Wellington. Como Napoleón manda a Grouchy a perseguir a los prusianos. El despliegue del ejército aliado en Mont Saint Jean (aunque parece que el ejército solo es británico). La explicación de porqué Napoleón tuvo que esperar hasta mediodía para que el terreno se secara y la artillería fuera efectiva. Las luchas en la Haye Sainte y Hougoumont... Como en “Voyna i Mir”, Bondarchuk también hace composiciones pictóricas. Por ejemplo, la carga de los Scott Greys a cámara lenta recuerda muchísimo a la famosa pintura de Lady Blutter que representa dicha carga.



La batalla sigue desarrollándose. Tras la aniquilación de los Scott Greys, Napoleón y Wellington reciben las primeras noticias de la aproximación de los prusianos de Blucher. Napoleón se queja de que Grouchy no está (y no podría estar nunca pues Napoleón le había dado otras órdenes). Ney lanza su famoso ataque de caballería contra los cuadros ingleses al creer que estos se estaban retirando. Ese es sin duda el climax de la batalla. Las escenas y las tomas aéreas de la caballería francesa entre los cuadros rojos son espectaculares.



Sin embargo también se encuentra aquí lo que menos me gusta de esta película. En un momento dado, un soldado de los Inniskilling sale de un cuadro y comienza a gritar: ”¿Por qué luchamos? ¿Por qué nos matamos los unos a los otros? ¡Somos hermanos!” en medio de la carnicería que está sucediendo. No me gusta por dos motivos: Primero porque esa situación no es histórica (a un inniskilling en el siglo XIX ni lleno de ginebra se le ocurriría hacer eso) y segundo porque es una concesión al pacifismo que se vivía en los 70, cuando se realizó la película. En 1977 lo políticamente correcto era mostrar el horror de cualquier guerra (estamos al final de la Guerra del Vietnam) y además esto era una co-producción con la URSS, que “oficialmente” clamaba por la paz entre los pueblos (aunque un par de años después invadirá Afganistan). Me parece mucho más efectivo como mensaje pacifista los planos y pensamientos de Wellington mientras recorre el campo al final de la batalla.



En eso llegan los prusianos, así que Napoleón se ve forzado a mandar a la Guardia para tratar de romper la línea inglesa antes de que sean reforzados. Pero la Guardia es rechazada, el pánico se apodera del ejército francés y sucede el desastre. Solo un cuadro de la Vieja Guardia mantiene su puesto. Los ingleses le conminan a la rendición, pero tras la respuesta histórica del general Cambrone; “Merde!” aunque aquí la dice un soldado, el cuadro es aniquilado por los cañones británicos disparando a bocajarro. Esta escena no tiene base histórica. Los cuadros de la Vieja Guardia fueron destruidos, pero no así.



La batalla ha llegado a su fin. Wellington pasea entre toda la devastación y es entonces cuando pinesa su famosa frase de la cual existen diferentes versiones. La versión más aceptada es: “Nothing except a battle lost can be half as melancholy as a battle won”. Aunque en la película lo que dice es: “the only thing worse than a battle lost, is a battle won”, lo cual es un contrasentido si tenemos en cuenta la escena final. La película finaliza con un plano de Napoleón derrumbándose en el asiento de su coche comprendiendo que todo está perdido.



Desgraciadamente, la película fue un fracaso en taquilla. De hecho afectó a la producción de otra película sobre Napoleón que iba a dirigir Stanley Kubrick. Parece ser que iba a representar un gran número de batallas pero como eso no era lo que gustaba, éste decidió que era mejor abandonar dicho proyecto y dedicarse a realizar uno que conectase con el gran público. Así que realizó "Barry Lindon" y en ella incluyo una de las mejores escenas que representa el modo de luchar del siglo XVIII.

PELÍCULA:





Artículo de -Asier Meéndez Marín

martes, 19 de noviembre de 2013

LOS DUELISTAS:

RECOMENDACIÓN:



SINOPSIS:

A principios del XIX, durante las guerras napoleónicas, el teniente de húsares del ejército de Napoleón, el aristócrata Armand Hubert (Keith Carradine), recibe la orden de arrestar al teniente Ferraud (Harvey Keitel) por haber participado en un duelo. Ferand, encolerizado, se enfrenta con Dhubert, lo que provocará un nuevo duelo, esta vez entre ellos dos. 

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:

En mi opinión, "Los duelistas" es la mejor película ambientada en la época de las Guerras Napoleónicas. Basada en un relato de Joseph Conrad, la acción nos lleva desde los inicios del Imperio en 1800, pasando por la retirada de Rúsia, hasta los días de su derrumbe final en 1815 y el establecimiento del nuevo régimen en 1816, y todo ello a través de la historia de dos personas.


Ridley Scott ya apuntaba maneras de gran director, porque hay que tener en cuenta que "Los duelistas" no solo es su primer largometraje como director, sino que además es una obra de bajo presupuesto (no llegó siquiera al millón de dólares). No se construyó ni un solo decorado. Se le ha criticado porque se parece a "Barry Lindon" estrenada dos años antes, pero hay que tener en cuenta que Scott era un director novel y Kubrick un maestro consolidado. Así que no veo nada malo en que se inspirase en dicha obra, más bien lo contrario.

En esta película no vamos a ver grandes batallas como en "Waterloo" o los entresijos de las intrigas que mueven a los poderosos como en "Napoleón", o incluso los efectos profundos que la guerra tiene sobre los seres humanos como en "Voyna i Mir". Todos esos acontecimientos no son más que un decorado para el duelo entre los personajes interpretados por Keith Carradine y Harvey Keitel. Aunque al final comprendemos que esa lucha a pequeña escala entre los dos contendientes, encarna precisamente el combate titánico que asoló Europa durante esos quince años. Y además no enseña una lección, que el dicho "dos no se pelean si uno no quiere" es falso. El personaje interpretado por Keitel está obsesionado con la lucha, aunque eso signifique su propia destrucción. Mientras que el personaje de Carradine, por muchos esfuerzos que haga para evitarla, no tiene más remedio que aceptarla y comprender que la única forma de evitarla es vencer. Scott consigue mostrarnos todo el lienzo de esa convulsa época resaltando solo un pequeño detalle.

"Los duelistas" además tiene las mejores escenas de esgrima que se han filmado en el cine, con permiso del duelo final entre James Mason y Stewart Granger en "El prisionero de Zenda". No son las espectaculares coreografías al estilo oriental que se han puesto de moda (baste ver los ¿éxitos? de "Kill Bill" o "Piratas del Caribe"). Son luchas reales en las que se busca eliminar al adversario lo antes posible. Por ejemplo, el duelo inicial que abre la película dura menos de dos minutos.



Quizás la escena más famosa es el duelo a caballo. Scott se centra sobretodo en los pensamientos y miedos del personaje interpretado por Carradine. Como en una pintura de Gericault o de David vemos avanzar al galope a ambos contendientes. Pero el choque nunca se ve del todo, solo se vislumbra. En un golpe maestro, Scott comprende que las escenas de dicho combate nunca serán más dramáticas que lo que nosotros mismos podamos imaginar, así que sólo nos muestra los preliminares y el resultado de dicho combate. Es el espectador el que pone el resto.

Si no llega a ser porque "Barry Lindon" se estrenó dos años antes, "Los duelistas" sería considerada una obra maestra. En mi opinión merece dicho status.


TRAILER:





Artículo de - Asier Menéndez Marín

lunes, 4 de noviembre de 2013

PAN TADEUSZ.

RECOMENDACIÓN:

SINOPSIS:

Pan Tadeusz se cuenta mediante flashbacks del autor, Adam Mickiewicz, que lee su trabajo a un grupo de personas mayores exiladas en París(entre los que parecen distinguirse, incluso, los rasgos de algunos de los protagonistas de la historia, como los de Daniel Olbrychki en el papel de Gerwazy, el antiguo sirviente de los Horeszko). La historia sucede durante cinco días de 1811 y uno de 1812 en los territorios de la Lituania histórica habitados por Polacos, cuya tierra ha sido recientemente dividida entre Rusia, el Imperio austríaco y Prusia. Mientras tanto, se vislumbra en el tiempo el ataque de Napoleón a Rusia, lo que da ánimos a los patriotas polacos ansiosos por su liberación. Pero lo cierto es que en Pan Tadeusz los personajes luchan entre sí, más que se implican, como no sea superficialmente, en los sucesos históricos que les rodean.

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:

Una de las consecuencias de las guerras Napoleónicas fue el nacimiento de los nacionalismos. En su forma moderada dieron lugar a movimientos que permitirían la formación de diversas naciones europeas como Italia, Alemania o Polonia. Pero, hay un dicho que dice que los nacionalismos son la antesala de los totalitarismos, por lo que no es de extrañar como acabó la cosa en la primera mitad del siglo XX.

"Pan Tadeusz" está basada en un poema homónimo de Adam Mickiewicz. Es una historia romántica en la que fundamentalmente se lamenta la partición de Polonia entre Rusia, Prusia y Austria. Lo paradójico es que cuando Mickiewicz escribió el poema, el nacionalismo polaco era embrionario y se habla de Lituania, entendiendo como tal al antiguo Gran Ducado de Lituania toda el área geográfica que engloba a dicho país báltico, la actual Polonía, Bielorrusia y Ucrania. Está ambientada en un determinado período de 1811, pero empieza y acaba precisamente con el día en que Napoleón invade Rusia en 1812. Y ese día está reflejado como un día de esperanza nacional para los polacos. No en vano los lanceros polacos fueron considerados como una de las mejores tropas de Napoleón.

Sin embargo la película es bastante floja para aquel que no conozca mucho de la historia y de la literatura polaca. Evidentemente, en Polonia fue un gran éxito, pero es que parece ser que Pan Tadeusz es el libro más leído en dicho país, con lo que no es de extrañar dicho éxito. En cambio, en otros países la película pasó sin pena ni gloria. Además al ser un poema, los diálogos suenan muy artificiales supongo que debido a la traducción. Y evidentemente casi toda la rima se ha perdido en dicha traducción. Otro problema que tiene es la sobre actuación de los actores, aunque creo que eso es debido a que los actores están declamando el poema todo el rato. Y finalmente, hay tal número de personajes que es muy difícil de seguir si no conoces previamente la obra (y para colmo el protagonista principal no es Tadeusz).

Lo mejor que tiene la película es la ambientación y la fotografía. Con respecto al aspecto bélico, en "Pan Tadeusz" podemos ver una escaramuza entre polacos y tropas regulares rusas. Es destacable como los rusos intentan rechazar a los polacos, que atacan como una horda, formando un triangulo. A pesar de ello, los rusos son derrotados finalmente. El comandante ruso es tomado prisionero y le comenta a sus vencedores que le habían avisado que si no tenía cañones, nunca debería enfrentarse a los polacos en batalla.
Solo para gente muy interesada en la historia del período napoleónico.

PELÍCULA:



Artículo de- Asier Menéndez Marín

jueves, 10 de octubre de 2013

AUSTERLITZ.

RECOMENDACIÓN:


SINOPSIS:

La batalla de Austerlitz (2-XII-1805) fue una de las más brillantes victorias de Napoleón en su lucha contra las potencias absolutistas europeas. Más de treinta años después de la publicación de su biografía sobre Napoleón, Abel Gance volvió a inspirarse en la figura de Bonaparte para dirigir esta épica y colosal reconstrucción de la batalla de Austerlitz (o de los Tres Emperadores), en la que el emperador francés derrotó a los austríacos y a los rusos. Fue producida por Alexander Salkind (Superman) y contó con un reparto estelar.

REPERCUSIÓN HISTÓRICA:

La película Austerlitz marca el último intento de Abel Gance de realizar una película sobre la vida de su admirado Napoléon. Y es evidente que por ello escogió su mayor y más famosa victoria.


Sin embargo esta película carece de la épica de su predecesora. Aunque el aspecto histórico, tanto en la ambientación como en los personajes y en los hechos está muy cuidado, a la película le falta ritmo. No es mala, pero tampoco es todo lo buena que uno podría esperar.

Gance esta vez nos muestra a un Napoleón más mundano. No tiene la pinta mesiánica de su primer "Napoleón". La primera escena en la que aparece es casi cómica. Su criado lleva su famoso bicornio para conseguir darle de sí y permitir que Napoleón se lo ponga. Éste no es aún emperador, pero la corona se vislumbra en el horizonte. También se nos muestra alguna de las famosas rabietas de Napoleón, por ejemplo cuando es informado que el almirante Villeneuve está con toda la flota en Cadiz y que la invasión de Gran Bretaña es inviable.

La película de todas formas nos idealiza a Napoleón como un amante de la paz que es obligado a ir a la guerra por las intrigas de la pérfida Albión. Una cuarta parte de la película nos muestra esos "esfuerzos" para conseguir una paz en toda Europa. También nos retrata a diversos famosos personajes napoleónicos como el intrigante Tayllerand o el inquietante Fouché. Pero a pesar de las "ansias infinitas de paz" del emperador francés, éste deberá tomar el camino de la guerra.



Esta obra además cuenta con varios "nombres famosos" entre el reparto. Por ejemplo tenemos un pequeño papel de Orson Welles como el inventor norteamericano Robert Fulton. Este inventor llegó a proponer a Napoleón la construcción de un buque movido a vapor. También tenemos a Jack Palance interpretando al general austriaco Weyrother, a Claudia Cardinale como hermana del emperador y a Vittorio de Sica en el papel de papa Pío VII.


Una cosa que me gustó fue la forma de reflejar la coronación de Napoleón como emperador. Supongo que por falta de presupuesto, en lugar de representar la escena, Gance lo que hace es mostrarnos los preparativos de la misma con diminutos maniquies. El transcurso de la misma es explicado como si fuera un ensayo a los familiares de Napoleón que están observando el diorama.

Posteriormente a la coronación se nos describen todos los preparativos para la campaña que sería posteriormente conocida como Guerra de la tercera . Sobre un mapa de Europa se refleja la marcha imparable de los ejércitos napoleónicos tomando Ulm y por supuesto Viena. Nada parece capaz de detenerlos. Nada, hasta que aparece el ejército ruso junto con lo que queda del austriaco en las cercanías de Austerlitz.

Nuevamente Gance nos muestra con todo detalle la preparación de la batalla para que de esta forma comprendamos el genio napoleónico. Para ello primero nos muestra los planes de los generales austriacos y rusos para después mostrarnos a Napoleón adivinando esos mismos planes mediante su lógica y proponiendo sus contramedidas y como emboscará a estos. Vemos como incluso les engaña con el falso pretexto de las conversaciones para un armisticio. También nos muestra a Kutusov avisando de que deberían de ser precavidos y como éste es menospreciado por el Zar. Una vez dispuesto todo, Napoleón marcha para ver a sus tropas y de nuevo se nos vuelve a mostrar a ese Napoleón más cercano mediante su dialogo con un viejo "grognard". Las tropas le aclaman y todo está dispuesto para la batalla.




Al fin llegamos a la batalla, pero aquí se nota nuevamente que Gance no tenía tanto presupuesto para muchos extras. Así que no hay tantos grandes movimientos de masas de infantes como pueden verse en otras obras sobre las guerras napoleónicas. Aunque hay algunos planos generales utilizando caballería, que siempre cunde más en cuanto a grandiosidad, más bien vemos diversas acciones separadas que se centran en los distintos personajes que antes se nos han presentado: el viejo "grognard", Kutusov, el Zar, Murat, etc. Destaca una carga de los guardias rusos con sus famosas mitras contra granaderos franceses y un choque entre coraceros y húsares franceses. También hay muchos planos sobre los estados mayores que parecen cuadros pictóricos pintados por David, sobretodo cuando se centra en Napoleón. El único "gran plano" con infantería es el correspondiente a la famosa huida de los aliados a través del hielo mientras son bombardeados inmisericordiosamente por los franceses. Siendo sinceros, lo cierto es que la batalla defrauda un poco.


La película termina con un paseo de Napoleón contemplando el terrible paisaje después de la batalla. Nos refleja un encuentro fortuito y ficticio entre Napoleón y Kutusov, las disposiciones finales del primero para recordar la batalla para la posterioridad y su llegada al castillo de Austerlitz para pasar la noche. Allí el viejo "grognard", sus compañeros y el resto de sus tropas le aclaman por su victoria cantando "La Marsellesa". Todo muy patriótico y muy francés. En la última escena vemos a Napoleón escuchando el himno mientras mira al infinito con un gesto de preocupación como si adivinase el negro porvenir que le espera al final de su vida.


Austerlitz demostró que Napoleón era uno de los grandes genios militares de todos los tiempos y a pesar de que luego habría otras grandes victorias como Jena-Auerstadt, está fue sin duda la batalla por la que sería recordado.

TRAILER:





Artículo realizado por Asier Menedez Marin